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sábado, 19 de noviembre de 2011



“Tu Coño”



¿Dónde coño está Tu Coño?

¿En qué calles perdiste tus piernas;

la esquina discreta de tus pezones;

el semáforo en miel de tu regla?

¿Dónde coño está Tu Coño?

¿Ese huracán que me pacificaba;

los labios, el erógeno eco de tu patio;

el cárneo pétalo de tu alambrada?

¿Dónde coño está Tu Coño?

¿Tus uñas surcando mis brazos;

tu hálito de frase incierta;

el luctuoso vacío de tu prontuario?

¿Dónde coño está Tu Coño?

¿Dónde el torpe sigilo de tus pasos?

¿Dónde el caos brutal de tu ternura?

¿Dónde tus tenues bragas temblando?

¿Dónde coño está Tu Coño?

¿Dónde? ¿En qué hundido meridiano

de mi aterido naufragio?

¿Dónde coño está Tu Coño?

¿Dónde? ¿En qué marchito gozo

de Mi Polla y su epitafio?

( Claudio Olivos - Mayo 18 de 2009 - Chamberí, Madrid )


domingo, 30 de octubre de 2011


" Horario de Invierno "

( De: Crónicas Madrileñas )

( Logo-imagen de "La Luna de Madrid", bareto de Malasaña )


"La Manecilla más Corta del Reloj tuvo el impulso de retroceder un paso. Y retroceder ese paso le permitió emborracharse de placer recordando aquella loca última hora de descubrimientos y hazañas. Sesenta minutos pasados por el rojo de un Ribera del Duero y de sus Gauloises. Interrumpido por una inoportuna llamada al móvil, el delicioso ejercicio de recordar hubo de dejarlo aparcado en la recámara. 


Así las cosas, La Manecilla se calzó el sombrero y la cazadora; encendió el último cigarrillo de la caja y echó a andar cadenciosamente. Poco le importó quedarse rezagada. 


Y es que saberse una hora más joven, a partir de entonces, no le suponía sólo un gesto amable por parte de Cronos, sino que además le permitía -al amparo de esa nueva condición- seguir charlando animadamente con La Luna


Una Luna que -dicho sea de paso- esa noche de sábado de octubre parecía tener más hambre de juerga que de costumbre. 


Los Gatos sobre los tejados maullaron desconcertados al ver a La Luna sonrojarse cuando La Manecilla más Corta del Reloj le propuso irse juntos a la cama, una vez abandonase el impoluto cielo de Madrid….

( Claudio Olivos - Octubre 30 de 2011 - San Miguel, Santiago de Chile )

sábado, 29 de octubre de 2011


" Ausencia "

( De: Crónicas Madrileñas )


".... El Hombrecillo, maldiciendo las interferencias en la línea telefónica, acercó todo cuanto pudo la boca al auricular y le dijo:


-Las calles del barrio no son las mismas desde que te fuiste....


-¿Tanto me extrañas? -le dijo ella, con un tono hueco, casi de compromiso....


-¡Pero qué dices, mujer! -repuso él, echando mano de su proverbial ironía-. Ocurre que las están rompiendo los de Iberdrola....

( Claudio Olivos - Mayo 5 de 2011 - San Miguel, Santiago de Chile )


"Carencias"


( De: Crónicas Madrileñas )


".... El Hombrecillo dijo:

-¿Sabes? Soy incapaz de hacerlo....

-No me vengas con monsergas, le replicó ella, furiosamente.

Entonces, llevando hasta el zócalo de sus pulmones el humo de la última calada, el Hombrecillo susurró apenas:

-No es exceso de torpeza. Es falta de talento....

( Claudio Olivos - Abril 12 de 2011 - San Miguel, Santiago de Chile )

viernes, 28 de octubre de 2011



Verano Azul: Madrid, 2005 ( I )

( De: Crónicas Madrileñas )

¿Dónde te has ocultado, Veneno Andaluz...?

Noche casquivana, Plaza de la Paja desierta.

Tu voz trepando las costillas de la Iglesia.

Los Gatos de Agosto teñidos de azul....

( Claudio Olivos - Febrero 20 de 2011 -San Miguel, Santiago de Chile )


Verano Azul: Madrid, 2005 ( II )

( De: Crónicas Madrileñas )


Las Noches eran una Baraja Abierta

Errantes blasfemos deportaban sus cruces

Lamían sus cicatrices los Gatos

Todas las Mujeres eran azules....

( Claudio Olivos - Junio 5 de 2011 - San Miguel, Santiago de Chile )

jueves, 31 de julio de 2008


" Allá Arriba II " (Sueño II)

(De: "Sueños")



Succionada cual asteroide por La Tierra
aterrizó en el vientre plano de la foresta.
El esperpento de mi indómita estrategia
tropezó con el vivo acicate de su estela....

Llevaba espirales jadeantes en la cabeza,
un velo de ademanes sonrientes por esencia
y por geografía una ensenada discreta,
morena como el Sol durante la adolescencia....

Le hablé como al enigma salvaje de las piedras
desde mi hálito de arqueólogo costumbrista.
Un eco tronó en el cráter de su muda puerta,
una voz sinuosa me dijo: vengo de una isla....

Comprendí que solamente atravesó su charco
y que no la expulsó un parto de la Vía Láctea.
Supe que su presencia fracturó los infartos,
la risa de los hongos, la ebriedad de las mareas....

Intempestiva huyó. Entonces, su elipse siniestra
riñó de nostalgia la mensura de mis labios.
Me quedé su perfume, el incienso de sus piernas
(¿Una mujer? ¿Un astro?) y mil dudas acechando....

( Claudio Olivos - Septiembre 16 de 2006 - Parque del Retiro, Madrid )


" Pobre Teoría Acerca del Significado de Soñar "

( De: " Sueños " y/o "Teorías Esperpénticas" )


Adentrarse cada noche en un claustro
invisible de aviesos manifiestos;
escapar del agrio espacio, holocausto
que es comida chatarra de los necios.

Vislumbrar como corriente: que un gato
seduzca Valkirias que huelen a trufa
leyéndoles pasquines libertarios,
brindando con la cepa de la astucia.
Ver que son dos planetas nuestros labios,
que nuestro ombligo es el túnel de fuga
hacia donde el Sol se arrastra, afiebrado
cada noche a acostarse con la Luna.

Nadar en un pozo hialino sin fondo
acariciando el lomo de los peces,
atravesar más temprano que pronto
el dudoso limbo que nos mantiene
despiertos removiendo agrios escombros,
dormidos relamiendo dulces mieles.

Volar por un cielo henchido de árboles
vaciando una tregua de alas rotas;
plagiarle a un arco iris sus colores
con la paleta de una risa muy honda;
desde arriba agitar las estaciones
fundirlas en una solemne estrofa.

Correr por una avenida de ballenas,
con los semáforos batirse a duelo;
escanciar de coches las carreteras,
el tráfico urbano hacerlo un adefesio.
Expulsar al idiota a las grandes tiendas,
cual moda esparcir el halo de misterio:
desvelarlo sólo cuando se encienda
la frágil lámpara de nuestros sueños.


Despertar cada mañana embobado
tras pilotar alfombras voladoras,
con las manos cincelando escenarios:
siendo a veces dios y otras un tramoya.



( Claudio Olivos - Julio 29 de 2008 - Plaza de Oriente, Madrid )



Nota: Poema requerido por ti e inspirado en parte de lo que me dijiste. No sé quién eres, aún así, puedes pasar a buscarlo cuando te apetezca. Es tuyo....

jueves, 24 de julio de 2008


'' Anónimos (En la Ciudad) ''

( De: "Poesía Urbanita Anti-urbana" )

(VINCENT van GOGH - "The Café Terrace on the Place du Forum Arles at Night" - sep 1888)

Durante quince jornadas fuiste mi salario.
Con tu lengua esparciste mis instintos precoces.
Vaciaste tu esperma febril cabalgando en mi antro.
Rompiste tus uñas que bebieron a jirones,
el manantial de sábanas de mi audaz prontuario.
Pero tú ni siquiera pronunciaste mi nombre....

Cuando los árboles se durmieron observando
y de maleza se atiborró el vientre del parque.
Cuando los mirlos tiñeron de ocre su vestuario
y un tañer de alaridos nos hizo demenciales.
Cuando mi sudor y tu perfume conspiraron
y la ansiedad constipó de urgencia mis afanes.


Perseguí el zodiaco de tu espalda por la cama
sin encontrarlo. Intrépido, aquel tul de presagios
se deslizó bosquejando una esquina precaria,
se emborrachó tras el maquillaje del payaso.


Gasté en las calles de tu ciudad mi ansia bastarda
y entré en ti como entran en el nido los pájaros.
Quince jornadas contigo desnudando mi alma:
Y mi nombre no pronunciaste: Hambre. ¡Así me llamo!

( Claudio Olivos - septiembre 9 de 2006 - Parque del Retiro, Madrid )

domingo, 1 de junio de 2008



"Sin aliento"

(VINCENT van Gogh - "The Dance Hall in Arles" - Paris, december 1888)


Sentado a las afueras del Teatro de La Latina, te esperaba, como suele ocurrirme, ("¿dejarás alguna vez de llegar tarde?") con larga media hora para el inicio de la obra por delante. Mataba el tiempo sin quitarle la vista a quienes por allí transitaban. A los pocos minutos, hube de cambiar la rutina de mi ejercicio mata-tiempo debido a la llegada de una pareja de veinteañeras que, sin mayor remilgo, se sentaron a mi vera. Apoyado en un vidrio y con la oreja pegada a su animada charla, conseguí hacer más llevadera la espera. Hablaban sobre dramaturgia. Debatían acerca de ese sempiterno dilema: teatro clásico o teatro moderno. La morena, que defendía con pasión los méritos del clásico, se entusiasmó citando obras y autores, tanto españoles como del resto de Europa. La lista era tan abultada que llegué a marearme. La amiga, una rubia muy oxigenada, intentaba, con poco éxito, defender la otra cara del teatro, la más próxima a la gente normal, según sus palabras. Decía que el teatro continuaba vivo únicamente gracias a lo contemporáneo, a lo moderno; gracias a las historias simples y cercanas a todos; gracias, resumía, a los taquillazos. Como esa obra a estrenar en La Latina y que se disponían a disfrutar en compañía de sus chicos. (Y yo de la tuya, en tanto hicieras el favor de llegar).
La morena acusó el golpe y, de una manera que me pareció muy elegante, (una manera que me hizo sonreír sutil y solidariamente) le rebatió a través de un par de anécdotas con las que quiso dejar muy claras dos cosas: el porqué era una defensora a ultranza del teatro clásico y lo muchísimo que la quería como amiga. La chica resumió dichas anécdotas con una gran dosis de pragmatismo y una pizca de mala leche.
-Mira Pilar.... -le dijo- La primera vez me aseguraste que la obra era graciosísima.... A los 5 minutos no podía con la angustia. Y la segunda –continuó, cogiéndola por el cuello- me juraste que era melancólica y emotiva….
-Lo era…. –arguyó la amiga con tono abatido.
-Y casi me meo de risa.... –la interrumpió la morena- Al punto que por poco me corren.
-Bueno, tía.... -se defendió la rubia platino- Tampoco te pases. Ya verás cómo con la de hoy acertamos un pleno.
La aparición de sus chicos me privó de seguir el desenlace de aquel debate. Debate que las chicas continuaron puestas en pie y casi sin tomar en cuenta a los recién llegados.
-Es que te pasas, Rosario.... -reclamó Pilar- Eres demasiado exigente.
Al cuarteto lo perdí de vista durante unos minutos hasta cuando me paré y los vi, al otro lado del vidrio, ya dentro del recinto. El histrionismo de ambas y las caras de circunstancia de los muchachos me hizo suponer que seguían forzando el desempate.
En ese momento ("el momento en que por fin llegaste") recordé la frase de una gran libre pensadora de genes transilvánicos, nacida y reformada en distintas clínicas europeas, que hace nada dijo: "el teatro es como la droga; si lo dejas un momento, te falta el aliento". Además de inconmensurable y en cierto modo cierta, (por el lado de las drogas, se entiende) me pareció una frase de lo más oportuna.... Por dos cosas:
Primero, pude saludarte ensayando una fingida y graciosa resignación. Y segundo, al recordar las místicas palabras de la Pataky y asociarlas con los argumentos de la morena, te propuse un ocurrente cambio de planes:
-Hace un rato dos chicas me soplaron que no malgastásemos la pasta porque la obra es uno de esos tostones infumables….
Y sin tomar aliento, -como no podía ser de otro modo- agregué:
-Antes de irnos de aquí, ¿nos hacemos un porro?




( Claudio Olivos - Mayo 31 de 2008 - Paseo Imperial, Madrid )


viernes, 30 de mayo de 2008



"Cruz-Arte"

( VINCENT van GOGH - "The Raising of Lazarus (after Rembrandt)" - Saint Rèmy, may 1890 )

(( A través de este poema, he querido plasmar las dificultades de quienes se dedican al arte en Madrid.... A modo de Crónica.... una Crónica desde el avión, cruzando el charco, hasta estos días.... 
Bueno, una Crónica y una Declaración de Principios.... ))

I 

Llegué a Barajas con mi mochila de adefesios,
con mi hambre de inmigrante, con mis estrategias.
La ciudad era gigante, no más que mi pecho
de Quijote, atravesando charcos de lisergia.



Supe de musas borrachas traficando sexo,
magdalenas negras o de estepa en La Montera.
Supe de estafetas urgentes plagiando excesos,
mantas altiplafricanas sobre las aceras;


Supe de voces inmensas, tul de candelabros,
farolas chirriando luz en el subterráneo;
supe de percusión y cuerdas, bar de quirófanos
ambulantes, botando el muro del presidiario....


II

A diario pugno con la lava de las redadas,
prófugo del uniforme que jamás distingue,
entre un volcán que vomita indigestas llamas
y una erupción que abona su suelo de esfinges.

Los escenarios clausurados, el viento en siesta,
los editores con sus máscaras de hipotermia;
estropicio urbano, La Gran Vía madrileña,
la omisión de otros: los escaparates, la prensa....


La metáfora que sucumbe al fértil agravio,
los pasos rotos, un discurso, la voz quebrando;
el rumor del surco devenido a cruel asfalto,
la brújula traidora que vomita astrolabios.

Entre brindis que pudren escanciadas botellas,
golpeteos en puertas que se ríen, herméticas;
entre ejércitos de nubes negras que perseveran,
en torcidos rictus, elipses de cosmética....


III

No me pagan por lamer trámites, hipotecas,
ni me sobornan con euro monedas negras;
no existen rencillas, sí tertulias en mi cabeza,
lamiendo utopías, tercas como las piedras....


[Texto publicado en Mundo Latino, Madrid. Edición Junio de 2005]

( Claudio Olivos - Primavera de 2005 - Plaza de Oriente, Madrid )

jueves, 29 de mayo de 2008



"Tesoro perdido"

(VINCENT van GOGH - "Landscape with Pollard Willows" -Nuenen, The Netherdals, april 1884)


''Un día cualquiera, el niño hubo de esconder su más preciado tesoro. Lejos del ruido, muy cerca del lodo. Lo hizo de prisa. Con el talento propio de sus precoces ¡cuatro años!
Desde allí y encaramado en sus poco más de cien centímetros pudo divisar paisajes de ensueño que le embriagaron por completo; lo mismo siniestros precipicios que le llenaron de vértigo.
En un pasado remoto, llevando a la espalda treinta y tantos años y habiendo reprobado ciertas asignaturas -situación que le impedía graduarse de hombre- el niño que ya no era tal, pero que, de algún modo lo seguía siendo, debió agazaparse para husmear entre un yermo y contaminado páramo, pues, ajeno a ese contratiempo, le animaba sobremanera dar con ese preciado tesoro escondido hace tanto.
Al cabo de un tiempo inexacto, ya fastidiado y exhausto,
se dio por vencido. Ni cartógrafos, ni brújulas, ni catalejos -mucho menos las rutas memorizadas- le sirvieron de algo.

Piratas cibernéticos, forajidos supremos del capital, o, simplemente, majestuosas aves carroñeras rondando dicho páramo, resultaron ser más veloces o más astutas o más voraces.
Hoy, sentado en uno de los bancos que rodean los multicolores juegos infantiles de una céntrica plaza madrileña, y sin quitarle la mirada a una veintena de niños que van y vienen, que suben y bajan, que ruedan y caen, casi rompe a llorar. Le parece ver su preciado tesoro desperdigado en la arena. Está claro que no han sido ellos, se dice. Así es, se convence, no son ellos quienes lo han robado.


Es cierto, por muy revuelto que esté todo y por muy de moda que se haya puesto la precocidad, no hay registro alguno que mencione a niños robando a otros niños.... su ingenuidad...."



( Claudio Olivos - Febrero 15 de 2004 - Colonia del Gran Capitán, Madrid )