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jueves, 10 de mayo de 2012



"Terapia de Reconstitución 

Geográficafectiva"

(Recaída # 5)

(( Diagnóstico: Entumecimiento general, gripaza, tos de gato -aunque seca, casi de perro-, fiebre muy alta y morriña en grado severo ))


“Nostalgia”

Llevo meses hospedado en el taller de mi desguace

Indisciplinado pasajero sobornando a los husos

Mi piel desaliñada y curtida -en relieve los tatuajes-

Convive con las telas de araña la grasa y el musgo

Que aspas de ventiladores vomitan sobre los catres.

Mientras, torpe sorbo el caldo de insípidos frutos

Montado en el avión kamikaze de mis estampidas.

Así me trazan: borracho furtivo pendenciero cobarde

Encharcado en hondas gestiones de contrabandista

Náufrago tormenta marejada orilla -en tierra de nadie-

Henchido mi bloc de alambradas en clave púas y tinta

De garitos parques dragones delfines meninas y barbies

Subastas saqueos y rituales sórdidos en una ciudad plomiza....



Nocturna tu brisa me envolvió erizándome entero. El ángel

De tu rostro endemoniado se hizo alameda atasco y llovizna

Y bebí -cual brindis utópico y transoceánico- el equipaje

Criminal de tu vestigio: dulce racimo embriagadora sangre

Adheridos a este viñedo empeñado en convertirte en vendimia...



( Claudio Olivos - Mayo 10 de 2012 - Santiago Centro, Santiago de Chile )



sábado, 29 de octubre de 2011


" Ausencia "

( De: Crónicas Madrileñas )


".... El Hombrecillo, maldiciendo las interferencias en la línea telefónica, acercó todo cuanto pudo la boca al auricular y le dijo:


-Las calles del barrio no son las mismas desde que te fuiste....


-¿Tanto me extrañas? -le dijo ella, con un tono hueco, casi de compromiso....


-¡Pero qué dices, mujer! -repuso él, echando mano de su proverbial ironía-. Ocurre que las están rompiendo los de Iberdrola....

( Claudio Olivos - Mayo 5 de 2011 - San Miguel, Santiago de Chile )


"Carencias"


( De: Crónicas Madrileñas )


".... El Hombrecillo dijo:

-¿Sabes? Soy incapaz de hacerlo....

-No me vengas con monsergas, le replicó ella, furiosamente.

Entonces, llevando hasta el zócalo de sus pulmones el humo de la última calada, el Hombrecillo susurró apenas:

-No es exceso de torpeza. Es falta de talento....

( Claudio Olivos - Abril 12 de 2011 - San Miguel, Santiago de Chile )

viernes, 28 de octubre de 2011



Verano Azul: Madrid, 2005 ( I )

( De: Crónicas Madrileñas )

¿Dónde te has ocultado, Veneno Andaluz...?

Noche casquivana, Plaza de la Paja desierta.

Tu voz trepando las costillas de la Iglesia.

Los Gatos de Agosto teñidos de azul....

( Claudio Olivos - Febrero 20 de 2011 -San Miguel, Santiago de Chile )


Verano Azul: Madrid, 2005 ( II )

( De: Crónicas Madrileñas )


Las Noches eran una Baraja Abierta

Errantes blasfemos deportaban sus cruces

Lamían sus cicatrices los Gatos

Todas las Mujeres eran azules....

( Claudio Olivos - Junio 5 de 2011 - San Miguel, Santiago de Chile )

viernes, 1 de agosto de 2008


" Geografía " (Sueño III)

(De: "Sueños")


(VINCENT van GOGH - "The Parsonage Garden at Nuenen with Pond and Figures" -Nuenen - nov 1885)



¿Sabes cuánto tardo en memorizar tu suburbio?
Nada más lo que en llegar a tu ombligo me ocupa.
Nada más lo que en llevarme a la boca tus desnudos.
Si de mi aviesa orfandad quieres ser discípula
enseñarte quiero los surcos de mi arrebujo,
el urgente alimento de esta distancia absurda.


Nunca te canses de pernoctar en mis conjuros
si me sorprende la noche mordiendo tu Luna:
allí, periférico, tan lejos del círculo.
Fonema que lánguido lleva en mi boca muda
ese equipaje tuyo que duerme en mí, nocturno
prontuario devenido a gesta, a heroica brújula….


( Claudio Olivos - Septiembre 7 de 2006 - Plaza del Niño Jesús, Madrid )

jueves, 31 de julio de 2008


" Allá Arriba II " (Sueño II)

(De: "Sueños")



Succionada cual asteroide por La Tierra
aterrizó en el vientre plano de la foresta.
El esperpento de mi indómita estrategia
tropezó con el vivo acicate de su estela....

Llevaba espirales jadeantes en la cabeza,
un velo de ademanes sonrientes por esencia
y por geografía una ensenada discreta,
morena como el Sol durante la adolescencia....

Le hablé como al enigma salvaje de las piedras
desde mi hálito de arqueólogo costumbrista.
Un eco tronó en el cráter de su muda puerta,
una voz sinuosa me dijo: vengo de una isla....

Comprendí que solamente atravesó su charco
y que no la expulsó un parto de la Vía Láctea.
Supe que su presencia fracturó los infartos,
la risa de los hongos, la ebriedad de las mareas....

Intempestiva huyó. Entonces, su elipse siniestra
riñó de nostalgia la mensura de mis labios.
Me quedé su perfume, el incienso de sus piernas
(¿Una mujer? ¿Un astro?) y mil dudas acechando....

( Claudio Olivos - Septiembre 16 de 2006 - Parque del Retiro, Madrid )


" Pobre Teoría Acerca del Significado de Soñar "

( De: " Sueños " y/o "Teorías Esperpénticas" )


Adentrarse cada noche en un claustro
invisible de aviesos manifiestos;
escapar del agrio espacio, holocausto
que es comida chatarra de los necios.

Vislumbrar como corriente: que un gato
seduzca Valkirias que huelen a trufa
leyéndoles pasquines libertarios,
brindando con la cepa de la astucia.
Ver que son dos planetas nuestros labios,
que nuestro ombligo es el túnel de fuga
hacia donde el Sol se arrastra, afiebrado
cada noche a acostarse con la Luna.

Nadar en un pozo hialino sin fondo
acariciando el lomo de los peces,
atravesar más temprano que pronto
el dudoso limbo que nos mantiene
despiertos removiendo agrios escombros,
dormidos relamiendo dulces mieles.

Volar por un cielo henchido de árboles
vaciando una tregua de alas rotas;
plagiarle a un arco iris sus colores
con la paleta de una risa muy honda;
desde arriba agitar las estaciones
fundirlas en una solemne estrofa.

Correr por una avenida de ballenas,
con los semáforos batirse a duelo;
escanciar de coches las carreteras,
el tráfico urbano hacerlo un adefesio.
Expulsar al idiota a las grandes tiendas,
cual moda esparcir el halo de misterio:
desvelarlo sólo cuando se encienda
la frágil lámpara de nuestros sueños.


Despertar cada mañana embobado
tras pilotar alfombras voladoras,
con las manos cincelando escenarios:
siendo a veces dios y otras un tramoya.



( Claudio Olivos - Julio 29 de 2008 - Plaza de Oriente, Madrid )



Nota: Poema requerido por ti e inspirado en parte de lo que me dijiste. No sé quién eres, aún así, puedes pasar a buscarlo cuando te apetezca. Es tuyo....

domingo, 27 de julio de 2008


" Soñando el Viento " ( Sueño I )


( De: "Sueños" )


En la madrugada de sábado de un mayo casi extinto, tras los brindis, bailes y discursos en su honor, la princesa Eola escapó del Castillo de Vallevientos de manera subrepticia. Lo hizo escabulléndose del celoso control de sus padres, aprovechando un descuido de éstos cuando posaban para una revista del corazón. Lo hizo esquivando a una cáfila de admiradores, (eternos y despechados candidatos a desposarla) valiéndose de la manida excusa de "vuelvo enseguida, voy a retocarme, se me ha corrido el rímel...." Y lo más intrépido: lo hizo burlando las severas medidas de seguridad instauradas por la Irreal e Infausta Orden de los Caballeros de Prosegur, cuando los 101 miembros de la guardia gastaban la jornada en uno de los calabozos del recinto, pegando a un hombre de rasgos indígenas que no había pagado su entrada.
Confabulaciones del azar mediante, y, tras recorrer durante horas y horas un tupido bosque de castaños, pinos y hierba loca, la princesa consiguió llegar a una solitaria y bravía playa: La Playa de Los Sapos que Sí Bailan Flamenco.
En sintonía con los tenues hilillos de luz que una primaveral luna menguante le proporcionaba, sabiéndose completamente sola, fue incapaz de resistirse a los impulsos de una intempestiva turbación febril, de un antojo de felina en celo....
Sin pensárselo dos veces, se deshizo de corsés, tafetanes, encajes, corpiños.... El fulgurante tatuaje de una "V" en forma de ave en vuelo era todo cuanto la cubría. Con ese tatuaje honraba a su dios, El Viento. Se trataba, además, de una seña de identidad que alimentaba su leyenda, su condición de virgen. La llevaba tatuada en el vértice del precipicio en que nacían, a la par, sus voluminosos encantos. (Ya podéis iros imaginando dónde....)
Una vez desnuda por completo, se adentró en el trepidante y esponjoso rumor de las olas. Retándose a duelo con ellas, sumergiéndose entera y volviendo a aparecer. Así, repetidas veces.... Cual escultura empapada, desnuda desde sus pies de azafata de Spanair hasta su cobriza y enmarañada cabellera. Todo, para deleite de una galería de estrellas, de un aposento de cometas, sibaritas del vouyerismo más supremo.... Transcurrida una hora, y ya extasiada, abandonó el agua y se echó de espaldas sobre la compacta película de arena. La tregua de los elementos marinos, devenida a silencio sobrecogedor, le permitió escuchar con total nitidez el tumb-tumb de su henchido corazón.
Así pasaron largos minutos. El cielo, como si la paleta del horizonte lo hubiese maquillado, adquirió un tono violáceo. Una intrusa columna de luz se instaló entre su desnudez y la muerte de las olas. El revoloteo de las gaviotas y el rumor de los pescadores de las playas cercanas, no consiguieron interrumpir la nitidez con que su corazón le hablaba.
Tímida primero y luego virulenta, una brisa marina borracha y zigzagueante (tras una noche de juerga, incesto y bohemia) sacó a Eola del marasmo. Aquella manifestación de la naturaleza arrastró sus finas telas de princesa, su pasaporte textil de castellana, sus rótulos de Mango o Zara. (Como usted prefiera, pero prefiera la industria nacional). Las arrastró desperdigándolas por ese paraje de ensueño. Arrastrándose, sus ropas esculpieron a las rocas, lamieron la arena. Arrastrándose, hasta convertirse en harapos, en residuos de visita de sicarios. Arrastrándose, huyendo del alcance de sus ojos que reposaban, ajenos a todo, sobre un cielo cada vez más claro.
Una vez despierta del embriagador embrujo, la princesa se puso en pie mientras se llevaba las manos a la boca, sin dar crédito a la abrupta forma en que sus ropas avanzaban y casi desaparecían, ahora como un todo indivisible, allá, al final de la playa. Las siguió con la mirada hasta verlas tropezar, hasta verlas detenerse sobre un bulto indescifrable y se echó a correr hacia ellas, orillando las olas....
El bulto indescifrable correspondía al desnudo cuerpo de un hombre que yacía sobre la mojada y compacta arena. Enorme fue su impresión al comprobar la verdosa y pacífica agonía de aquel extranjero con tantos atributos de príncipe como de batracio. Omitiendo el trámite de coger y ponerse el residuo de sus ropas, Eola quiso auxiliarlo. Conforme a los conocimientos adquiridos en un cursillo de esos que imparten en C.C.C. y motivada por un subterráneo deseo, se hincó sobre la arena y comprobó que era demasiado tarde.
En el ancho pecho del ahogado, un corazón se negaba a latir. Cogió una de sus muñecas buscando signos vitales sin hallarlos. Recorrió la cuenca de esos ojos vaciados en algún puerto. Más de lo mismo: ausencia de vida. Consciente que llamar al Samur, y qué decir al 112, era un insulto a la razón y a la paciencia, comprendió que era momento de echar mano de la magia....
Presa de un tierno instinto, algo impropio de los nobles que la rodeaban, comenzó a vestirlo con parte de sus piltrafas. En la singular labor, no podía evitar mirarlo palmo a palmo, ni podía evitar auscustarlo con ojos febriles. Tardó lo indecible en vestirlo, pues, al tiempo que lo hacía, le frotaba el cuerpo. Su propósito era combatir la avanzada hipotermia que lo afectaba. Quiso relajarse riéndose de la renovada estética del hombre, comprendiendo que, en este caso, era lo que menos importaba. Una vez que consiguió relajarse, se empeñó en querer descifrar el epidérmico desasosiego que ese cuerpo inerte le provocaba. En tanto, unos tímidos rayos solares salieron a escena, con la modorra propia de quien intenta desprenderse de las sábanas. Y es que esos rayos bostezaban sobre la rubia arena, entibiándola apenas....
La princesa, cada vez más conmovida y hechizada por el hombre, no escatimó esfuerzos intentando reanimarle. Nada resultaba. Ya a punto de darse por vencida, y como recurso postrero, convocó a todos los descendientes de su dios, El Viento....
Una fuerza inconmensurable, apocalíptica, desguazó las tripas de las rocas; hizo y deshizo castillos con la arena; alteró la ruta de las gaviotas; redujo a un vaso indomable la furia de las olas. Un remolino frenético y certero los cogió desde la punta de la piel, desde el ombligo de los sueños y, sin siquiera preguntarles, los subió a un vuelo sin escalas, a una ruta sin programas.
La furia eólica pudrió las fronteras; abolió coronas y banderas; desató una pandemia de revoluciones y, acaso lo más significativo: exilió del país de las maravillas a Eola. Bueno, la exilió en compañía del extranjero, del intruso. (Como usted prefiera llamarle). El destino de ambos fue una república ignota, libre de la pandemia de la cordura....
Así las cosas, instalados en el regazo de una alta cumbre y en la misma postura que tenían al ser expulsados de aquella playa, comenzaron su nueva experiencia de inquilinos del exilio. Cuando la princesa se disponía a besar al hombre para revivirlo -ya sabéis, el cutre tópico de Walt Disney- un punto en fuga la paralizó. Él la seguía con la mirada, al tiempo que, con una mano serena, jugueteaba con la amazonía capilar de ella. No satisfecho, con la maligna pericia de Tarantino quebrando sus guiones, se incorporó y, acodado sobre la hierba, la atrajo hacia sí con la fuerza de un vendaval incierto.
Ya incómodo de llevar esas ropas, se fue desnudando mientras la besaba, y, al fragor de la contienda, el hombre, cual ilusionista trucando estratósferas por azoteas, cual mago salpicando conejos con estrellas, cual brujo desapareciendo epicentros en la periferia, le fue traspasando los harapos, harapos que, en cuerpo de Eola, devenían a piezas similares a corsés, tafetanes, encajes, corpiños....
Sólo cuando sus bocas se separaron, el hombre fue cosiendo y ciñendo esas piezas al cuerpo de la princesa. Para ello se valió, simplemente, de palabras. Palabras convertidas en rito, en símbolo de una romántica alianza y que, desde entonces, le susurra a Eola cada vez que la viste y desviste o, lo que es lo mismo, cada vez que amenazan con croar los sapos. Esos que, además de bailar flamenco, también practican la magia....



( Claudio Olivos - Mayo 28 de 2005 - Parque del Retiro, Madrid )

jueves, 24 de julio de 2008


'' Anónimos (En la Ciudad) ''

( De: "Poesía Urbanita Anti-urbana" )

(VINCENT van GOGH - "The Café Terrace on the Place du Forum Arles at Night" - sep 1888)

Durante quince jornadas fuiste mi salario.
Con tu lengua esparciste mis instintos precoces.
Vaciaste tu esperma febril cabalgando en mi antro.
Rompiste tus uñas que bebieron a jirones,
el manantial de sábanas de mi audaz prontuario.
Pero tú ni siquiera pronunciaste mi nombre....

Cuando los árboles se durmieron observando
y de maleza se atiborró el vientre del parque.
Cuando los mirlos tiñeron de ocre su vestuario
y un tañer de alaridos nos hizo demenciales.
Cuando mi sudor y tu perfume conspiraron
y la ansiedad constipó de urgencia mis afanes.


Perseguí el zodiaco de tu espalda por la cama
sin encontrarlo. Intrépido, aquel tul de presagios
se deslizó bosquejando una esquina precaria,
se emborrachó tras el maquillaje del payaso.


Gasté en las calles de tu ciudad mi ansia bastarda
y entré en ti como entran en el nido los pájaros.
Quince jornadas contigo desnudando mi alma:
Y mi nombre no pronunciaste: Hambre. ¡Así me llamo!

( Claudio Olivos - septiembre 9 de 2006 - Parque del Retiro, Madrid )

sábado, 19 de julio de 2008


" Ques " (I)




Que en los husos de mi soberanía
no hay espacio para los relojes.
Que voy cercando a la lejanía
con mis argumentos precoces.

Que el olfato del astrolabio
no huele el ombligo de mi semilla.
Que no es igual ni lo contrario,
un coito fugaz a una caricia.

Que arriesgo el pijama de mi tejado
y la risa de mi piel desnuda.
Que me hago un burgués precario
desde la resignación a la furia.

Que pinté afiches en las murallas
y dormí en brazos de una puta.
Que comí y comí y comí manzanas
y fui expulsado del edén sin excusas.

Que me gradué de incompetente
caminando sin más bajo la lluvia.
Que me contagié de gripe, decretó el forense:
una mal cuidada y de poca astucia.

Que le visite, ha prescrito, en cualquier momento:
con el Sol en lo alto o la Luna menstruando.
Que no lleve en blanco mi febril cuaderno.
Que escriba sin prisa, ha dicho, hasta llenarlo....



( Claudio Olivos - Septiembre 26 de 2006 - Biblioteca Pública Pedro Salinas, Madrid )


martes, 8 de julio de 2008


" Aviso " (1)


Por causas ajenas a la voluntad de cualquiera y, debido a una avería en el Sistema de Interconexión Central, este blog permanecerá mudo hasta la reparación de dicha avería, o, lo que es igual a decir:
por tiempo indeterminado.

Consciente de la escasa repercusión que originará en el devenir de las cosas por el mundo, pero, respetuoso del gesto de venir hasta aquí que han tenido, tanto los usuales como los efímeros, me ha parecido lo menos incorrecto.... publicar este aviso....

El Jefe.


( Claudio Olivos - Julio de 2008 - Paseo Imperial, Madrid )

viernes, 20 de junio de 2008


" Espera "

(VINCENT van GOGH - "The Painter on His Way to Work" - Arles, july 1888)

Me quedo en tu retablo

febril paciente te aguardo

empaco argucias vocablos

me nutro de ti para cuando....


.... Pueda soñar acaso

un bulto un andén un colapso

las hojas cayendo despacio

mi estampa de viajero cansado

la espalda mía en tus brazos.



( Claudio Olivos - Septiembre 21 de 2003 - Santiago de Chile )



( De: Mercader de Poesía en Santiago de Chile )